EN EL AMANECER SOLITARIO
Pippo Bunorrotri
Ci sono momenti in cui ci sentiamo terribilmente fragili davanti al tempo che passa e questa poesia ci porta proprio lì, in quella solitudine profonda dove la vita fa male, ma dove trema ancora la voglia di gridare che esistere ha un senso.
Questa poesia arriva diritta al cuore con immagini forti e sincere. Pippo Bunorrotri ci racconta di quel momento della vita in cui ci si sente persi e vulnerabili, come sospesi tra i ricordi di ieri e la paura del domani. Tutto sembra spegnersi, la speranza si perde, i sorrisi si spengono, eppure, proprio nell’ora più buia, esplode un’emozione pulita e potente. È quel bisogno improvviso di gridare al vento, un moto spontaneo dell’anima che si aggrappa alla vita e ne difende il valore fino all’ultimo istante.
Giuseppina De Biase
ALL’ALBA SOLITARIA
All’alba solitaria
della morte, ti siedi
sulla sabbia del tempo
di quel mare senza acqua
e ascolti, nella quiete,
come il mare s’infuria
aprendo la bocca delle sue onde,
mostrandoti il crudo abisso
dove la tua ombra si addentra,
sorprendendosi della codardia
delle incaute creature
che ti sussurrano la tua vita,
trasformandoti
in quello spettro vulnerabile
che vaga come un’eremita
in un passato,
in un presente,
in un futuro
incerto.
Solo nelle nebbiose
lande desolate,
tra ricordi altrui,
la tua figura ancora si affaccia
di tanto in tanto
per lasciare quel tuo sorriso
spezzato,
prima di precipitare di nuovo
nell’abisso dove non ci sono sussurri
e la voce bassa si confonde
con il silenzio e il ricordo.
All’alba solitaria
della morte, il sonno
dimentica il suo sorriso,
la speranza muore,
il ricordo dimentica il passato
e la tristezza di vivere ritorna
all’ora dei sogni.
All’alba solitaria
della morte,
scorre
la musica selvaggia,
da ogni parte,
quella che porta con sé
singhiozzi,
sospiri
e pianti,
che altro non è
se non
una musica senza melodia,
che al solo ascoltarla
ti infonde
un improvviso desiderio
di gridare al vento
che la vita ha
quel senso perduto
che appartiene all’oblio.
Pippo Bunorrotri
EN EL AMANECER SOLITARIO
Pippo Bunorrotri
Hay momentos en los que nos sentimos terriblemente frágiles ante el paso del tiempo y esta poesía nos lleva precisamente allí, a esa profunda soledad donde la vida duele, pero donde aún tiembla el deseo de gritar que existir tiene sentido.
Esta poesía llega directo al corazón con imágenes fuertes y sinceras. Pippo Buonarroti nos habla de ese momento de la vida en el que uno se siente perdido y vulnerable, como suspendido entre los recuerdos del ayer y el miedo al mañana. Todo parece apagarse, la esperanza se pierde, las sonrisas se extinguen y, sin embargo, justo en la hora más oscura, estalla una emoción pura y potente. Es esa necesidad repentina de gritar al viento, un impulso espontáneo del alma que se aferra a la vida y defiende su valor hasta el último instante.
Giuseppina De Biase
EN EL AMANECER SOLITARIO
En el amanecer solitario
de la muerte, te sientas
en la arena del tiempo
de ese océano sin agua
y escuchas, en el sosiego,
como el mar se enfurece
abriéndose la boca de sus olas,
mostrándote el crudo abismo
donde tu sombra se adentra,
sorprendiéndose de la cobardía
de las incautas criaturas
que te susurran tu vida,
convirtiéndote,
en ese espectro vulnerable
que vaga como anacoreta;
en un pasado,
en un presente,
en un futuro,
azaroso.
Solo en los brumosos
paramos desolados,
de recuerdos de otros
tú figura a un asoma
de cuando en vez
para dejar esa sonrisa cortada tuya,
antes de precipitarse de nuevo
al abismo donde no hay susurros
y la voz baja se confunde
con silencio y recuerdo.
En el amanecer solitario
de la muerte, el sueño,
su sonrisa olvida,
la esperanza se muere,
el recuerdo olvida que ha pasado
y la tristeza de vivir regresa
a la hora de los sueños.
En el amanecer solitario
de la muerte, fluye
la salvaje música,
de todas partes,
esa que lleva;
sollozos,
suspiros
y llantos,
que no es más que
una música sin melodía,
que al escucharla
te infunde
un repentino deseo
de gritar al albedrio
que la vida tiene
ese sentido perdido
que pertenece al olvido.
Pippo bunorrotri
